FONDO DE PROMOCION DE TECNOLOGIA AGROPECUARIA

 

I. IDENTIFICACION DEL PROYECTO

Título del proyecto:  

Desarrollo de un Sistema Nacional de Información y Aplicaciones de Pronósticos Climáticos para el Sector Agropecuario

Jefe de Proyecto: Walter E. Baethgen

Institución ejecutora: IFDC Uruguay

Programa Nacional INIA: Varios

Técnico contraparte INIA: Daniel Martino

Otras instituciones participantes: 

  • Instituto de Mecánica de Fluídos e Ingeniería Ambiental (IMFIA)
  • Departamento de Meteorología de la Facultad de Ciencias
  • Comisión Nacional sobre el Cambio Global
  • International Research Institute for Climate Prediction (IRI)
  • National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA)
  • Consorcio de Universidades del Estado de Florida

Duración: Inicio: 1 / 09 /98 . Final : 1 /09/00

 

EQUIPO TECNICO DEL PROYECTO

NOMBRE Y APELLIDO

PROFESION

ESPECIALIDAD

INSTITUCION

Walter E. Baethgen

PhD

Sist. Información

IFDC Latin America

José L. Genta

Ingeniero

Predicción Climática

IMFIA F. Ingeniería

Mario Bidegain

Lic.Meteor.

Predicción Climática

Dep. Met. F. Ciencias

 

RUBROS

 

CODIGO Agris-Caris

Descripción

Código

%

 

Descripción

Código

%

Sin rubro específico

ZZ

100

 

Metorología y climatología

P40

50

 

 

 

 

Documentación e información

C30

50

Total

 

100

 

Total

 

100

 

CARACTERIZACION DE OBJETIVOS Y RESULTADOS

A - OBJETIVO PROPUESTO

 

B - RESULTADOS ESPERADOS

1. DESARROLLO DE UNA METODOLOGÍA

X

 

1. TEORICOS

 

2. DESARROLLO DE UN CONOCIMIENTO

X

 

2. TEORICOS - PRACTICO

 

3. DESARROLLO DE UN A TECNOLOGÍA

 

 

3. PRACTICOS

X

4. DESARROLLO DE UN PRODUCTO

X

 

4. DE INMEDIATA APLICACIÓN

X

5. OTRO TIPO DE OBJETIVO. (*)

 

 

5. OTRO TIPO DE RESULTADO (*)

 

(*) Describir brevemente

 

 

(*) Describir brevemente

 

 

II. RESUMEN EJECUTIVO DEL PROYECTO

 

La variabilidad climática medida en escalas estacional e interanual ha sido un factor fundamental en el desarrollo de sistemas de producción agropecuarios sustentables. Es así que los eventos extremos tales como sequías, inundaciones, etc., causados por anomalías de las temperaturas y/o precipitaciones han resultado en pérdidas económicas significativas tanto a nivel de empresarios como de país.

En la actualidad los gobiernos y las organizaciones internacionales enfrentan eventos climáticos extremos implementando medidas de "manejo de la crisis" ocasionadas, y no a través de la formulación e implementación de medidas anticipatorias comúnmente denominadas estrategias de "manejo de riesgos". Una de las principales razones mencionadas por los tomadores de decisiones como limitaciones para desarrollar medidas para manejo de riesgos ha sido la imposibilidad de predecir anomalías climáticas con suficiente precisión y anticipación. En Uruguay esta situación puede cambiar drásticamente debido a los avances científicos logrados en la capacidad de predecir anomalías climáticas relacionadas con fases cálidas y frías del fenómeno de El Niño/Oscilación Sur (ENOS). Trabajos científicos internacionales y nacionales han demostrado que Uruguay es una de las regiones del mundo con impactos claros de las diferentes fases de El Niño sobre las anomalías climáticas.

Una de las limitaciones existentes en Uruguay para establecer políticas efectivas de manejo de riesgos está relacionada con la falta de canales de comunicación adecuados entre los agentes involucrados. Por un lado los centros internacionales productores de pronósticos ENOS se limitan a publicar sus pronósticos en diversos medios con poco seguimiento o evaluación de impactos a nivel local. Por otro lado, los científicos locales seleccionan alguno de los pronósticos de ENOS disponibles, y otras fuentes de información, y utilizan metodologías (no siempre explícitas) para anticipar posibles condiciones climáticas locales. En general, esta etapa también se realiza en forma no coordinada, y en consecuencia existen numerosos pronósticos climáticos, muchas veces contradictorios, para una misma región o un mismo país.

De esta manera la comunidad de usuarios potenciales de estos pronósticos recibe a través de diversos canales de comunicación (Internet, publicaciones, medios de prensa, etc.) informaciones poco claras, muchas veces divergentes y por lo tanto con un bajo nivel de credibilidad y aplicabilidad. Esto hace que los pronósticos sean mal utilizados o no considerados para ningún fin práctico. 

El objetivo fundamental de la propuesta es desarrollar e implementar metodologías para la aplicación de pronósticos climáticos en el sector agropecuario. Para ello se conducirán investigaciones tendientes a mejorar el conocimiento actual en relación al impacto de El Niño y otras anomalías climáticas sobre la variabilidad climática del país. Estas investigaciones permitirán el desarrollo periódico de pronósticos climáticos (3 a 6 meses) probabilísticos consensuados. Por otro lado se conducirán estudios para cuantificar el impacto histórico y esperado de las anomalías climáticas asociadas a El Niño sobre la producción agropecuaria de diferentes sectores. Estos dos grupos de estudios serán utilizados para desarrollar recomendaciones para la toma de decisiones del sector agropecuario. Cada una de las etapas de trabajo, se llevará a cabo en constante intercambio con la comunidad de usuarios de los sectores público y privado para asegurar la aplicabilidad de los productos obtenidos.

Los resultados del proyecto propuesto incluyen: (a) la creación de un grupo de trabajo permanente en el área de meteorología, (b) la diseminación de los pronósticos climáticos consensuados resultantes del trabajo de dicho grupo, a través de reuniones, informes y páginas de Internet, (c) recomendaciones en medidas de manejo para el sector agropecuario considerando los pronósticos que también serán diseminados por los mismos medios.

 

 Identificación del problema:

En los últimos años ha existido un avance muy imporante en la capacidad de predecir el fenómeno de El Niño. Existe también un cúmulo de información que evidencia el impacto de las diferentes fases de El NIño sobre la variabilidad climática del Uruguay. Sin embargo el sector agropecuario no utiliza todo el potencial de este tipo de información por las siguientes razones: (a) falta de coordinación entre los agentes trabajando en el área de pronósticos climáticos; (b) necesidad de más información sobre el impacto de El Niño sobre anomalías climáticas en diferentes regiones del país y en diferentes épocas del año; (c) carencia de una metodología que determine impactos de la variabilidad climática sobre la producción agropecuaria y un consiguiente grupo de recomendaciones anticipadas para minimizar riesgos y/o aprovechar condiciones beneficiosas.

 Antecedentes y justificación:

Existen en el país grupos de investigación trabajando en el tema de pronósticos climáticos e impactos de El Niño y otras anomalías climáticas sobre la variabilidad climática. Por otra parte el país cuenta con suficiente información del sector agropecuario del país para explorar el impacto de El Niño sobre la producción. El INIA ha comenzado actividades orientadas a desarrollar un Sistema de Información y Soporte para la Toma de Decisiones (SISTD) que permitirán considerar los pronósticos climáticos y diseñar recomendaciones para el sector agropecuario.

 Objetivos:

  • Generar información sobre tendencias climáticas esperadas para los siguientes 3 a 6 meses relevantes para el sector agropecuario.
  • Diseminar dicha información de tendencias climáticas (3 a 6 meses) en el sector agropecuario.
  • Desarrollar e implementar metodologías para la aplicación de pronósticos climáticos en el sector agropecuario.

Estrategia: 

Se generará la información pertinente (climatológica y agropecuaria) y se establecerá un grupo de trabajo permanente que estará compuesto por miembros de la comunidad científica trabajando en el área de pronósticos climáticos así como por miembros de la comunidad de usuarios del sector agropecuario (público y privado). Dicho grupo de trabajo desarrollará contínuamente medidas de manejo de riesgos y recomendaciones para anticipar los impactos de las anomalías climáticas en el sector agropecuario. Se desarrollarán también metodologías para evaluar el valor de considerar los pronósticos climáticos y de las recomendaciones para el sector productivo. Es decir, para evaluar el impacto económico de las medidas de manejo de riesgos recomendadas tanto para reducir los efectos negativos de condiciones climáticas desfavorables, así como como para aprovechar posibles beneficios de condiciones favorables.

La información se incluirá además en el Sistema de Información y Soporte para la Toma de Decisiones (SISTD) que el INIA ha comenzado a desarrollar en colaboración con IFDC Latin América, INTA Castelar, y la Dirección de Suelos y Aguas, para elaborar pronósticos de cosecha, alertas de sequías, etc.

 Metodología:

 Investigación en el impacto de El Niño y otras anomalías en la variabilidad climática del Uruguay

  • Evaluación del impacto de la variabilidad climática asociada a dichas anomalías sobre la producción de diferentes sectores agropecuarios.
  • Desarrollo de información sobre tendencias climáticas esperadas para los siguientes 3 a 6 meses.
  • Diseño de recomendaciones para aprovechar la información generada.
  • Diseminación de la información climática y de las recomendaciones para el sector.

 Resultados esperados:

Mejor conocimiento del impacto de El Niño y otras anomalías sobre la variabilidad climática del Uruguay

  • Pronósticos climáticos probabilísticos (3 a 6 meses) consensuados que estarán periódicamente disponibles a través de boletines y en páginas de Internet del INIA .
  • Mejor conocimiento del impacto de El Niño y la variabilidad climática del Uruguay sobre la producción en diferentes sectores agropecuarios
  • Recomendaciones para diferentes actividades del sector agropecuario considerando los pronósticos climáticos probabilísticos
  • Evaluación del valor para el sector agropecuario de considerar la información climática en la toma de decisiones.
  • Información necesaria para el Sistema de Información y Soporte para la Toma de Decisiones del INIA
  • Un grupo de técnicos de INIA formados en la evaluación de los impactos de la variabilidad climática sobre la producción agropecuaria, así como en la utilización de pronósticos climáticos para la elaboración de recomendaciones de medidas de manejo para el sector agropecuario.

 

III. IDENTIFICACION DEL PROBLEMA

La variabilidad climática medida en escalas estacional e interanual ha sido un factor fundamental en el desarrollo de la humanidad. El éxito en el establecimiento de sociedades, culturas y economías a lo largo de la historia se ha basado en gran parte en su habilidad para adaptarse a las condiciones climáticas de su medio. En consecuencia, los eventos extremos tales como sequías, inundaciones, etc., causados por anomalías de las temperaturas y/o precipitaciones han desencadenado situaciones catastróficas, especialmente considerando que esas anomalías han sido impredecibles. 

En la actualidad los países y las organizaciones internacionales no se encuentran preparados para enfrentar anomalías climáticas de una manera efectiva. Ante eventos climáticos extremos los gobiernos típicamente reaccionan implementando medidas de "manejo de la crisis" ocasionadas, y no a través de la formulación e implementación de medidas anticipatorias comúnmente denominadas estrategias de "manejo de riesgos". Una de las principales razones mencionadas por los tomadores de decisiones como limitaciones para desarrollar medidas para manejo de riesgos ha sido la imposibilidad de predecir anomalías climáticas con suficiente precisión y anticipación. En algunas regiones del mundo esta situación ha venido cambiando drásticamente debido a los avances científicos logrados en la capacidad de predecir anomalías climáticas relacionadas con fases cálidas y frías del fenómeno de El Niño/Oscilación Sur (ENOS).  

El Niño es el nombre que los pescadores del Perú le dieron al calentamiento anormal de las aguas superficiales del Océano Pacífico tropical que periódicamente aparecía cerca de fin de año. Hoy se sabe que durante la fase cálida de El Niño el calentamiento anormal de las aguas superficiales abarca una gran zona que cubre el Pacífico ecuatorial desde las costas de América del Sur hacia Australia. También se sabe que las fases de El Niño (EN) están acopladas con la Oscilación Sur (OS) cuya magnitud se mide a través de un índice relacionado con las diferencias en la presión atmosférica entre Darwin (Australia) y Tahiti.

A través de observaciones sistemáticas y modelos de simulación, así como de investigaciones teóricas llevadas a cabo por la comunidad científica, se ha logrado determinar el impacto de las diferentes fases de El Niño sobre las anomalías climáticas observadas en diversas zonas del mundo. Las zonas del mundo en que se han detectado impactos más claros de ENOS incluyen: sur de Africa, Australia, sur de Asia, varias zonas de EEUU, noreste de América del Sur, y sudeste de América del Sur (Uruguay, sur de Brasil, centro y este de Argentina, y sudoeste de Paraguay). 

Por ejemplo, los años 1982 y 1983 constituyeron un ejemplo extremo de fase cálida de El Niño (también llamado año "El Niño"). Durante esos años muchos países experimentaron anomalías muy importantes en las precipitaciones que tuvieron severos impactos sociales y económicos. Las pérdidas estimadas a nivel munial asociadas con dichas anomalías superaron los 13,000 millones de dólares.

En el caso del nordeste brasileño las precipitaciones durante la estación de lluvias (Febrero Marzo) de 1982/83 se vieron reducidas a la mitad resultando en serios problemas de pérdidas de cosechas, hambrunas, y migraciones masivas de pobladores rurales a las zonas marginales de las ciudades. En esa misma época en Uruguay y sur de Brasil, lluvias anormalmente altas causaron inundaciones, pérdidas de cosechas, destrucción de viviendas, carreteras, etc. 

El extremo opuesto de ENOS, es decir su fase fría (denominada comúnmente "La Niña"), también está asociado con anomalías climáticas en las mismas regiones del mundo mencionadas anteriormente. Es así que durante la fase fría de los años 1988/89 el nordeste brasileño recibió más lluvias que lo normal, mientras que en el sudeste de América del Sur existieron condiciones de sequía extrema. Las pérdidas ocasionadas por la sequía de 1988/89 del Uruguay fueron estimadas en más de 300 millones de dólares solamente en el sector pecuario. Otras pérdidas económicas y ambientales muy importantes ocurridas en ese año se derivaron del aumento de la ocurrencia de incendios forestales que es también un resultado típico de la fase fría de ENOS en el Uruguay

Finalmente, a fines de 1997 se desarrolló una fase cálida inusualmente intensa de El Niño. Ya desde Octubre se comenzaron a notar impactos sobre el régimen de lluvias de Uruguay, sur de Brasil y este de Argentina que han resultado en inundaciones, evacuaciones de viviendas de sectores carenciados, y problemas en las cosechas de trigo, cebada y semillas de pasturas.

 En la actualidad, la mayoría de los modelos de predicción de temperaturas superficiales del Océano Pacífico coinciden en que hacia fin del corriente año se entrará en una fase fría de ENOS ("La Niña"). Esta situación hace especialmente pertinente el contar con información sobre tendencias climáticas esperadas para los próximos 3 a 6 meses, relevante para el sector agropecuario así como un primer grupo de recomendaciones para aprovechar dicha información en diferentes actividades del sector.

 

IV. ANTECEDENTES Y JUSTIFICACION

 

 A pesar de los importantes logros de la comunidad científica en la predicción de fases de El Niño, existen aún limitaciones para establecer políticas efectivas de manejo de riesgos, y en general de aprovechar eficazmente la capacidad de pronósticos. Una de las principales limitaciones está relacionada con la falta de canales de comunicación adecuados entre los agentes involucrados. 

Un primer grupo de dichos agentes lo constituyen los grandes centros internacionales que producen y/o interpretan los pronósticos de El Niño (por ej.: el International Research Center for Climate Prediction, la National Oceanic and Atmospheric Agency NOAA-, el Scripps Institute of Oceanography, el instituto Max Planck, entre muchos otros). Un segundo grupo de agentes son los científicos locales que reciben los pronósticos de ENOS, y utilizan procedimientos estadísticos y/o modelos de simulación para así pronosticar las anomalías climáticas a nivel regional. Finalmente, y en un lugar fundamental de este grupo de agentes se encuentra la comunidad de usuarios de pronósticos climáticos. Esta comunidad incluye a tomadores de decisión de los sectores público y privado de todas las áreas sensibles a la variabilidad climática (producción agropecuaria, energía hidroeléctrica, emergencias sociales tales como sequías e inundaciones, turismo, salud, etc.).

En la actualidad existe una generalizada carencia de comunicación adecuada entre todos estos grupos de agentes. Por un lado, los centros productores de pronósticos ENOS se limitan a publicar sus pronósticos en diversos medios sin ningún seguimiento o evaluación de impactos a nivel local. Esto ha sido parcialmente mejorado a través de la creación del International Research Institute for Climate Prediction (IRI) cuya División de Pronósticos se encarga justamente de evaluar en forma general el comportamiento de diferentes modelos en diversas partes del mundo. Sin embargo este trabajo continúa siendo realizado con muy poca coordinación con los centros locales.  

Como consecuencia de estas dificultades, los científicos locales seleccionan alguno de los pronósticos de ENOS disponibles, muchas veces sin utilizar un criterio explícito para la selección, y utilizan alguna metodología (no siempre explícita) para anticipar el posible impacto futuro sobre las condiciones climáticas locales. Típicamente, esta etapa también se realiza en general en forma no coordinada, y en consecuencia existen numerosos pronósticos climáticos, muchas veces contradictorios, para una misma región o un mismo país.  

De esta manera la comunidad de usuarios potenciales de estos pronósticos recibe a través de diversos canales de comunicación (Internet, publicaciones, medios de prensa, etc.) informaciones poco claras, muchas veces divergentes y por lo tanto con un bajo nivel de credibilidad. Esto hace que los pronósticos sean mal utilizados o no considerados para ningún fin práctico.

 Posiblemente el único ejemplo exitoso funcionando en la actualidad de una acción coordinada para la aplicación de pronósticos climáticos en el mundo lo constituye el estado de Queensland en Australia. En dicho estado la comunidad científica meteorológica trabaja en conjunto tomando los pronósticos ENOS y produciendo pronósticos climáticos probabilísticos locales para los siguientes tres a seis meses. Dicha información es tomada por centros de investigación locales y es interpretada para producir información aplicable al sector agropecuario. De esta manera, mensualmente dicho grupo multidisciplinario produce un informe (escrito y en Internet) en el que se incluye información sobre la situación del sector en los últimos tres meses (disponibilidad de pasturas, estado de los cultivos, etc.), declaración de sequías cuando las hay, y algunas informaciones referidas a las condiciones climáticas esperadas para los siguientes meses.

 En el sudeste de América del Sur, y como iniciativa para desarrollar aplicaciones de pronósticos climáticos en la región, en Diciembre de 1997 se realizó en Montevideo un taller sobre El Niño 1997. En dicho taller participaron miembros de la comunidad científica y usuarios de pronósticos climáticos de Argentina, sur de Brasil, Paraguay y Uruguay, así como expertos del IRI, la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de EEUU, y el Inter-American Institute for Global Research (IAI). En dicho taller se logró producir un pronóstico climático consensual para el sudeste de América del Sur para el período Enero Marzo, y se adelantó algo para el período Abril Junio. El grupo de meteorólogos y climatólogos de la región demostró la necesidad de organizar talleres de este tipo cada tres meses para evaluar los pronósticos pasados y producir nuevos pronósticos regionales. Los grupos conformados por investigadores y usuarios de los sectores agropecuario, energía, recursos hídricos y emergencias, establecieron las bases para propuestas regionales coordinadas de aplicación de dichos pronósticos. El grupo del sector agropecuario logró incluso interpretar el pronóstico climático producido para su sector, y señaló posibles problemas en algunas cosechas así como beneficios en otras actividades para Enero-Marzo de 1997. 

El éxito logrado en dicho taller en solamente dos días de trabajo demostró el gran potencial que existe en la región para establecer actividades coordinadas de desarrollo y aplicación de pronósticos climáticos.  

Desde comienzos de 1998 la comunidad meteorológica de la región ha continuado organizando reuniones periódicas similares al taller de Montevideo. Dichas reuniones comenzaron a contar con el apoyo financiero de las Asociaciones Rurales del MERCOSUR, asegurando la relevancia de los pronósticos regionales resultantes para el sector agropecuario. La presente propuesta de FPTA consiste en un complemento fundamental de dichas reuniones para el sector agropecuario de Uruguay. El proyecto propuesto aprovechará los pronósticos regionales, y producirá información y pronósticos a escalas más detalladas, y por lo tanto más útiles para la toma de decisiones a nivel de país . El proyecto aquí propuesto, que está orientado exclusivamente al sector agropecuario, incluye además actividades de investigación que permitirán un avance muy importante en los conocimientos sobre los impactos de la variabilidad climática sobre la producción agropecuaria del Uruguay y en la consiguiente generación de recomendaciones para aplicar los pronósticos climáticos.

 

V. OBJETIVO GENERAL

 

Desarrollar e implementar metodologías para la aplicación en el sector agropecuario de información sobre tendencias climáticas esperadas para los siguientes 3 a 6 meses.

 

VI. OBJETIVOS ESPECIFICOS

1. Mejorar la capacidad de generar información consensuada sobre tendencias climáticas esperadas para los siguientes 3 a 6 meses, considerando el fenómeno de El Niño y otras anomalías climáticas.

2. Obtener periódicamente dicha información orientada especialmente al sector agropecuario. 

3. Desarrollar e implementar metodologías para la evaluación del impacto de la variabilidad climática en el sector agropecuario. 

4. Desarrollar e implementar metodologías y recomendaciones para la aplicación de pronósticos

climáticos en el sector agropecuario.

5. Diseminar la información climática y las recomendaciones en medidas de manejo a través de talleres de trabajo, informes escritos, medios de comunicación, y páginas de Internet.  

6. Establecer un grupo de técnicos de INIA formados en la evaluación de los impactos de la variabilidad climática sobre la producción agropecuaria, así como en la utilización de pronósticos climáticos para la elaboración de recomendaciones de medidas de manejo para el sector agropecuario. 

7. Obtener información y métodos necesarios para el Sistema de Información y Soporte para la Toma de Decisiones (SISTD) del INIA.

 

VII. ESTRATEGIA DEL PROYECTO

 En primer lugar el proyecto establecerá un grupo de trabajo permanente conformado por los equipos científicos trabajando en el área de pronósticos climáticos (3 a 6 meses). Estos equipos son la el Departamento de Meteorología de la Facultad de Ciencias (DMFC), y el Instituto de Mecánica de Fluidos e Ingeniería Ambiental (IMFIA) de la Facultad de Ingeniería. Una de la actividades del proyecto consistirá en apoyar las investigaciones conducidas por el DMFC y el IMFIA para desarrollar metodologías que permitan determinar el impacto de ENOS (y otras anomalías) en la variabilidad climática de Uruguay. Específicamente estas actividades previstas permitirán lograr consenso en:  

  1. La interpretación de pronósticos ENOS producidos en centros internacionales (NOAA, IRI, otros), y
  2. La utilización de dicha información así como información sobre otras anomalíás para generar información sobre tendencias climáticas esperadas para los siguientes 3 a 6 meses.  

Estas últimas actividades serán llevadas a cabo en forma coordinada con la división de Pronósticos del International Research Institute for Cli

Prediction (IRI) y con la National Oceanic and Atmospheric Administration de EEUU (NOAA) institutos con los cuales ya existen actividades en marcha en el país. Por esta razón se preveen recursos para financiar visitas cortas dos expertos de dichos centros internacionales (IRI y/o NOAA) a Uruguay, durante las cuales se realizarán talleres de trabajos con miembros de la comunidad científica meteorológica. En dichos talleres se abordarán dos temas fundamentales: (a) la evaluación de pronósticos de ENSO (y eventualmente de anomalías en el Atlántico), y (b) metodologías estadísticas y de modelización para evaluar el impacto de dichas anomalías sobre la variabilidad climática en el Uruguay.

Una de las conclusiones más importantes del Taller sobre El Niño desarrollado en Montevideo en Diciembre de 1997, fue la corroboración de la necesidad de abordar el tema de impactos de ENOS y de pronósticos climáticos con un enfoque regional (sudeste de America del Sur). Por esta razón, se prevee que parte de los recursos asignados a meteorología y climatología sean utilizados para la participación de dos investigadores (uno por institución) en las reuniones regionales de pronósticos climáticos previstas para 1998, 1999 y 2000.

En segundo lugar, se establecerán actividades de investigación en el área de impactos de la variabilidad climática sobre diferentes actividades productivas del sector agropecuario de Uruguay (cultivos de invierno/verano, producción pecuaria extensiva, producción de leche, sector forestal). De esta manera, se mejorará la capacidad de predecir anomalías climáticas para el país, y al mismo tiempo se establecerán recomendaciones para enfrentar dichas anomalías en el sector agropecuario. En el último año han comenzado en la región actividades financiadas por el IAI para evaluar el impacto de El Niño sobre la producción agropecuaria regional. En la presente propuesta se dedicarán recursos para visitas cortas de dos expertos internacionales del Consorcio de Universidades de Florida (EEUU). Dichos expertos han comenzado a desarrollar metodologías estadísticas y de simulación especialmente orientadas a evluar los impactos de El Niño sobre la producción agropecuaria en Argentina y Uruguay en el marco de los proyectos IAI mencionados anteriormente. Por otro lado, el INIA ha comenzado a desarrollar sistemas de información y soporte para la toma de decisiones (SISTDs) utilizando modelos de simulación y sensoramiento remoto. La información de los pronósticos climáticos se constituirá en un elemento fundamental en dichos SISTDs para actividades tales como los pronósticos de rendimientos de cultivos y las alarmas anticipadas de sequías.

Un tercer grupo de actividades estará orientado a la aplicación práctica en el sector agropecuario de los pronósticos climáticos y de los resultados de la investigación sobre el impacto de la variabilidad climática sobre la producción. Un elemento fundamental para asegurar el éxito de este último grupo de actividades consiste en lograr que los productos de las mismas tengan aplicabilidad práctica inmediata para la comunidad de usuarios. Por esta razón se constituirá un grupo de trabajo permanente conformado por representantes de la comunidad de investigación agropecuaria (INIA, Universidad de la República, IFDC) y de los sectores de usuarios (ARU, Fed. Rural, FUCREA, CCG, ACA, Mesa de la Cebada, CUS, etc). Dicho grupo de trabajo utilizará los pronósticos climáticos para producir información también consensual en relación a la aplicación de dichos pronósticos en el sector agropecuario. Técnicos e investigadores de estas instituciones trabajarán con los grupos de pronósticos climáticos para desarrollar informes para los tomadores de decisiones de los sectores público y privado trabajando en las áreas mencionadas.

Estos grupos trabajarán en talleres con dos objetivos fundamentales:

  1. Entrenar a los usuarios en los conceptos de pronósticos probabilísticos, evaluación y anticipación de riesgos, etc., y
  2. definir qué tipo de productos relacionados con los pronósticos climáticos y con las recomendaciones de manejo son los más útiles para el sector. Por ejemplo, cuáles son las épocas del año en que los pronósticos son más necesarios para cada actividad, qué variables son más necesarias (lluvia, temperaturas, probabilidad de heladas), cuál es la forma más efectiva de presentar los pronósticos y/o recomendaciones.

Finalmente, se considera fundamental establecer canales efectivos de difusión de las actividades y los productos de este proyecto. Por esta razón se prevee la publicación periódica de la información en boletines de divulgación y en las páginas de Internet del INIA y posiblemente de la DNM. Dichas publicaciones incluirán cuatro tipos de información:

  1. información sobre la situación actual de El Niño
  2. pronósticos de El Niño de grupos internacionales (ej.: NOAA, IRI, otros)
  3. pronósticos climáticos regionales y nacionales
  4. información y/o recomendaciones para el sector agropecuario

Es indudable el impacto que en este tema tienen los medios de comunicación sobre la sociedad en general. Es también evidente que en muchas ocasiones la información que los medios obtienen de centros de investigación no es totalmente comprendida y consecuentemente la información publicada es inexacta y/o confusa. Por esta razón se organizarán talleres de trabajo y reuniones especialmente dirigidos a los medios de difusión del país en los que se tratarán conceptos fundamentales relacionados a los pronósticos climáticos (por ejemplo, el fenómeno de El Niño/Oscilación Sur, los pronósticos probabilísticos, las aplicaciones y limitaciones de los pronósticos, etc.). En dichas reuniones también se presentará la información resumida de los pronósticos climáticos que serán producidos periódicamente.

El éxito de la presente propuesta dependerá en gran medida de la colaboración e interacción permanente de todos los institutos participantes en las diferentes actividades. Sin embargo, la estructura general del proyecto propuesto está basada en que la responsabilidad de actividades de investigación en pronósticos climáticos y pronósticos ENOS esté concentrada en IMFIA y DMFC, con la participación de IRI y NOAA. Las actividades de investigación de impactos de ENOS sobre la producción agropecuaria y el desarrollo de recomendaciones para el sector estarán concentradas en el IFDC, el consorcio de universidades de Florida y el INIA. Finalmente se entiende necesaria la participación de la DNM y la CNCG en las actividades relacionadas con la difusión de pronósticos climáticos.

 

VIII. EFECTOS DEL PROYECTO SOBRE LA CONSERVACION DE LOS RECURSOS NATURALES Y LA SOSTENIBILIDAD DE LA PRODUCCION

Uno de los factores que más claramente atenta contra la sustentabilidad de sistemas de producción es la generalizada incapacidad de prepararse para enfrentar anomalías asociadas a la variabilidad climática normal de un ambiente. Al no disponer de mecanismos e informaciones que permitan predecir con un grado de precisión aceptable la ocurrencia de dichas anomalías, el productor agropecuario toma decisiones adaptadas a condiciones climáticas promedio. La probabilidad de ocurrencia de condiciones climáticas "promedio" es prácticamente nula, y por lo tanto las actividades agropecuarias terminan siendo totalmente dependientes de las condiciones que en la realidad ocurren. El poder comenzar a considerar pronósticos climáticos de 3-6 meses en los que se incluye la probabilidad de ocurrencia de diferentes anomalías significa un avance importantísimo para el proceso de toma de decisiones y planificación general. Una buena implementación de las actividades propuestas significará un avance en la mejora de la sustentabilidad de los sistemas de producción del país.

 

IX. RESULTADOS ESPERADOS

Resultados Esperados :

Año1

Año 2

Año 3

Año 4

Mejorar la capacidad de generar información sobre tendencias climáticas esperadas para los siguientes 3 a 6 meses (pronósticos climáticos probabilísticos)

X

X

 Pronósticos climáticos probabilísticos consensuados.

X

X

Metodologías para la evaluación del impacto de la variabilidad climática en el sector agropecuario. 

X

X

Metodologías y recomendaciones para la aplicación de pronósticos climáticos en el sector agropecuario. 

X

X

Información y métodos para el SISTD del INIA. 

X

X

 

X. CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES

Actividades para el cumplimiento del

Plazo de ejecución

Objetivo específico N 1

Mes/Año

Mes/Año

Trabajos de investigación IMFIA (Fac. Ingeniería)

12/98

12/99

Trabajos de investigación Dep. Meteor. (Fac. Ciencias)

12/98

12/99

Visita de científicos internacionales

12/98

5/99

Reuniones de trabajo de grupos de meteorología

12/98, 3/98

5/99, 8/99

 

Actividades para el cumplimiento del

Plazo de ejecución

Objetivo específico N 2

Mes/Año

Mes/Año

Talleres de trabajo de meteorólogos y algunos usuarios

12/98

3/99, 6/99, 8/99

Diseminación de pronósticos (reuniones, boletines, Internet)

12/98

3/99, 5/99, 8/99

 

Actividades para el cumplimiento del

Plazo de ejecución

Objetivo específico N 3

Mes/Año

Mes/Año

Recopilación y análisis de información histórica y actual

12/98

6/99

Calibración y evaluación de modelos de simulación

12/98

6/99

Definición de épocas críticas para diferentes producciones

12/98

6/99

Definición de variables climáticas críticas

12/98

6/99

Estudios del impacto de El Niño sobre la producción

12/98

6/99

 

Actividades para el cumplimiento del

Plazo de ejecución

Objetivo específico N 4

Mes/Año

Mes/Año

Talleres de trabajo de usuarios

12/98

3/99, 5/99, 8/99

Elaboración de recomendaciones

12/98

3/99, 5/99, 8/99

 

Actividades para el cumplimiento del

Plazo de ejecución

Objetivo específico N 5

Mes/Año

Mes/Año

Organización de reuniones con usuarios

12/98

3/99, 5/99, 8/99

Organización de reuniones con medios de difusión

12/98

5/99

Elaboración de informes y preparación de páginas Internet

12/98

3/99, 5/99, 8/99

 

Actividades para el cumplimiento del

Plazo de ejecución

Objetivo específico N 6

Mes/Año

Mes/Año

Estudios de impacto en colaboración con el grupo SISTD

10/99

Elaboración de recomendaciones con el grupo SISTD

10/99

 

Actividades para el cumplimiento del

Plazo de ejecución

Objetivo específico N 7

Mes/Año

Mes/Año

Recopilación de datos meteorológicos históricos

12/98

10/99

Generación de series climáticas para fases de El Niño

12/98

10/99

 

XI. INDICADORES DE RESULTADOS ESPERADOS

Indicadores de Resultados

Medio de Verificación

Mes y Año

Pronósticos climáticos probabilísticos

Informes, páginas Internet

Trimestral

Evaluación del impacto de El Niño

Informes, artículos técnicos

3/99, 9/99

Recomendaciones para el sector

Informes, páginas Internet

Trimestral

Información para el SISTD

Informes, el propio SISTD

10/99