
FONDO DE PROMOCION DE TECNOLOGIA AGROPECUARIA
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I. IDENTIFICACION DEL PROYECTO |
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Título del proyecto: Desarrollo de un Sistema Nacional de Información y Aplicaciones de Pronósticos Climáticos para el Sector Agropecuario |
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Jefe de Proyecto: Walter E. Baethgen |
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Institución ejecutora: IFDC Uruguay |
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Programa Nacional INIA: Varios |
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Técnico contraparte INIA: Daniel Martino |
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Otras instituciones participantes: |
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Duración: Inicio : 1 / 09 /98 . Final : 1 /09/00 |
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EQUIPO TECNICO DEL PROYECTO |
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NOMBRE Y APELLIDO |
PROFESION |
ESPECIALIDAD |
INSTITUCION |
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Walter E. Baethgen |
PhD |
Sist. Información |
IFDC Latin America |
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José L. Genta |
Ingeniero |
Predicción Climática |
IMFIA – F. Ingeniería |
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Mario Bidegain |
Lic.Meteor. |
Predicción Climática |
Dep. Met.– F. Ciencias |
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RUBROS |
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CODIGO Agris-Caris |
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Descripción |
Código |
% |
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Descripción |
Código |
% |
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Sin rubro específico |
ZZ |
100 |
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Metorología y climatología |
P40 |
50 |
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Documentación e información |
C30 |
50 |
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Total |
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100 |
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Total |
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100 |
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CARACTERIZACION DE OBJETIVOS Y RESULTADOS |
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A - O BJETIVO PROPUESTO |
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B - R ESULTADOS ESPERADOS |
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1. DESARROLLO DE UNA METODOLOGÍA |
X |
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1. TEORICOS |
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2. DESARROLLO DE UN CONOCIMIENTO |
X |
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2. TEORICOS - PRACTICO |
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3. DESARROLLO DE UN A TECNOLOGÍA |
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3. PRACTICOS |
X |
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4. DESARROLLO DE UN PRODUCTO |
X |
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4. DE INMEDIATA APLICACIÓN |
X |
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5. OTRO TIPO DE OBJETIVO. (*) |
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5. OTRO TIPO DE RESULTADO (*) |
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(*) Describir brevemente |
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(*) Describir brevemente |
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II. RESUMEN EJECUTIVO DEL PROYECTO |
La variabilidad climática medida en escalas estacional e interanual ha sido un factor fundamental en el desarrollo de sistemas de producción agropecuarios sustentables. Es así que los eventos extremos tales como sequías, inundaciones, etc., causados por anomalías de las temperaturas y/o precipitaciones han resultado en pérdidas económicas significativas tanto a nivel de empresarios como de país.
En la actualidad los gobiernos y las organizaciones internacionales enfrentan eventos climáticos extremos implementando medidas de "manejo de la crisis" ocasionadas, y no a través de la formulación e implementación de medidas anticipatorias comúnmente denominadas estrategias de "manejo de riesgos". Una de las principales razones mencionadas por los tomadores de decisiones como limitaciones para desarrollar medidas para manejo de riesgos ha sido la imposibilidad de predecir anomalías climáticas con suficiente precisión y anticipación. En Uruguay esta situación puede cambiar drásticamente debido a los avances científicos logrados en la capacidad de predecir anomalías climáticas relacionadas con fases cálidas y frías del fenómeno de El Niño/Oscilación Sur (ENOS). Trabajos científicos internacionales y nacionales han demostrado que Uruguay es una de las regiones del mundo con impactos claros de las diferentes fases de El Niño sobre las anomalías climáticas.
Una de las limitaciones existentes en Uruguay para establecer políticas efectivas de manejo de riesgos está relacionada con la falta de canales de comunicación adecuados entre los agentes involucrados. Por un lado los centros internacionales productores de pronósticos ENOS se limitan a publicar sus pronósticos en diversos medios con poco seguimiento o evaluación de impactos a nivel local. Por otro lado, los científicos locales seleccionan alguno de los pronósticos de ENOS disponibles, y otras fuentes de información, y utilizan metodologías (no siempre explícitas) para anticipar posibles condiciones climáticas locales. En general, esta etapa también se realiza en forma no coordinada, y en consecuencia existen numerosos pronósticos climáticos, muchas veces contradictorios, para una misma región o un mismo país.
De esta manera la comunidad de usuarios potenciales de estos pronósticos recibe a través de diversos canales de comunicación (Internet, publicaciones, medios de prensa, etc.) informaciones poco claras, muchas veces divergentes y por lo tanto con un bajo nivel de credibilidad y aplicabilidad. Esto hace que los pronósticos sean mal utilizados o no considerados para ningún fin práctico.
El objetivo fundamental de la propuesta es desarrollar e implementar metodologías para la aplicación de pronósticos climáticos en el sector agropecuario. Para ello se conducirán investigaciones tendientes a mejorar el conocimiento actual en relación al impacto de El Niño y otras anomalías climáticas sobre la variabilidad climática del país. Estas investigaciones permitirán el desarrollo periódico de pronósticos climáticos (3 a 6 meses) probabilísticos consensuados. Por otro lado se conducirán estudios para cuantificar el impacto histórico y esperado de las anomalías climáticas asociadas a El Niño sobre la producción agropecuaria de diferentes sectores. Estos dos grupos de estudios serán utilizados para desarrollar recomendaciones para la toma de decisiones del sector agropecuario. Cada una de las etapas de trabajo, se llevará a cabo en constante intercambio con la comunidad de usuarios de los sectores público y privado para asegurar la aplicabilidad de los productos obtenidos.
Los resultados del proyecto propuesto incluyen: (a) la creación de un grupo de trabajo permanente en el área de meteorología, (b) la diseminación de los pronósticos climáticos consensuados resultantes del trabajo de dicho grupo, a través de reuniones, informes y páginas de Internet, (c) recomendaciones en medidas de manejo para el sector agropecuario considerando los pronósticos que también serán diseminados por los mismos medios.
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III. IDENTIFICACION DEL PROBLEMA |
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La variabilidad climática medida en escalas estacional e interanual ha sido un factor fundamental en el desarrollo de la humanidad. El éxito en el establecimiento de sociedades, culturas y economías a lo largo de la historia se ha basado en gran parte en su habilidad para adaptarse a las condiciones climáticas de su medio. En consecuencia, los eventos extremos tales como sequías, inundaciones, etc., causados por anomalías de las temperaturas y/o precipitaciones han desencadenado situaciones catastróficas, especialmente considerando que esas anomalías han sido impredecibles. En la actualidad los países y las organizaciones internacionales no se encuentran preparados para enfrentar anomalías climáticas de una manera efectiva. Ante eventos climáticos extremos los gobiernos típicamente reaccionan implementando medidas de "manejo de la crisis" ocasionadas, y no a través de la formulación e implementación de medidas anticipatorias comúnmente denominadas estrategias de "manejo de riesgos". Una de las principales razones mencionadas por los tomadores de decisiones como limitaciones para desarrollar medidas para manejo de riesgos ha sido la imposibilidad de predecir anomalías climáticas con suficiente precisión y anticipación. En algunas regiones del mundo esta situación ha venido cambiando drásticamente debido a los avances científicos logrados en la capacidad de predecir anomalías climáticas relacionadas con fases cálidas y frías del fenómeno de El Niño/Oscilación Sur (ENOS). El Niño es el nombre que los pescadores del Perú le dieron al calentamiento anormal de las aguas superficiales del Océano Pacífico tropical que periódicamente aparecía cerca de fin de año. Hoy se sabe que durante la fase cálida de El Niño el calentamiento anormal de las aguas superficiales abarca una gran zona que cubre el Pacífico ecuatorial desde las costas de América del Sur hacia Australia. También se sabe que las fases de El Niño (EN) están acopladas con la Oscilación Sur (OS) cuya magnitud se mide a través de un índice relacionado con las diferencias en la presión atmosférica entre Darwin (Australia) y Tahiti. A través de observaciones sistemáticas y modelos de simulación, así como de investigaciones teóricas llevadas a cabo por la comunidad científica, se ha logrado determinar el impacto de las diferentes fases de El Niño sobre las anomalías climáticas observadas en diversas zonas del mundo. Las zonas del mundo en que se han detectado impactos más claros de ENOS incluyen: sur de Africa, Australia, sur de Asia, varias zonas de EEUU, noreste de América del Sur, y sudeste de América del Sur (Uruguay, sur de Brasil, centro y este de Argentina, y sudoeste de Paraguay). Por ejemplo, los años 1982 y 1983 constituyeron un ejemplo extremo de fase cálida de El Niño (también llamado año "El Niño"). Durante esos años muchos países experimentaron anomalías muy importantes en las precipitaciones que tuvieron severos impactos sociales y económicos. Las pérdidas estimadas a nivel munial asociadas con dichas anomalías superaron los 13,000 millones de dólares. En el caso del nordeste brasileño las precipitaciones durante la estación de lluvias (Febrero – Marzo) de 1982/83 se vieron reducidas a la mitad resultando en serios problemas de pérdidas de cosechas, hambrunas, y migraciones masivas de pobladores rurales a las zonas marginales de las ciudades. En esa misma época en Uruguay y sur de Brasil, lluvias anormalmente altas causaron inundaciones, pérdidas de cosechas, destrucción de viviendas, carreteras, etc. El extremo opuesto de ENOS, es decir su fase fría (denominada comúnmente "La Niña"), también está asociado con anomalías climáticas en las mismas regiones del mundo mencionadas anteriormente. Es así que durante la fase fría de los años 1988/89 el nordeste brasileño recibió más lluvias que lo normal, mientras que en el sudeste de América del Sur existieron condiciones de sequía extrema. Las pérdidas ocasionadas por la sequía de 1988/89 del Uruguay fueron estimadas en más de 300 millones de dólares solamente en el sector pecuario. Otras pérdidas económicas y ambientales muy importantes ocurridas en ese año se derivaron del aumento de la ocurrencia de incendios forestales que es también un resultado típico de la fase fría de ENOS en el Uruguay Finalmente, a fines de 1997 se desarrolló una fase cálida inusualmente intensa de El Niño. Ya desde Octubre se comenzaron a notar impactos sobre el régimen de lluvias de Uruguay, sur de Brasil y este de Argentina que han resultado en inundaciones, evacuaciones de viviendas de sectores carenciados, y problemas en las cosechas de trigo, cebada y semillas de pasturas. En la actualidad, la mayoría de los modelos de predicción de temperaturas superficiales del Océano Pacífico coinciden en que hacia fin del corriente año se entrará en una fase fría de ENOS ("La Niña"). Esta situación hace especialmente pertinente el contar con información sobre tendencias climáticas esperadas para los próximos 3 a 6 meses, relevante para el sector agropecuario así como un primer grupo de recomendaciones para aprovechar dicha información en diferentes actividades del sector. |
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IV. ANTECEDENTES Y JUSTIFICACION |
A pesar de los importantes logros de la comunidad científica en la predicción de fases de El Niño, existen aún limitaciones para establecer políticas efectivas de manejo de riesgos, y en general de aprovechar eficazmente la capacidad de pronósticos. Una de las principales limitaciones está relacionada con la falta de canales de comunicación adecuados entre los agentes involucrados.
Un primer grupo de dichos agentes lo constituyen los grandes centros internacionales que producen y/o interpretan los pronósticos de El Niño (por ej.: el International Research Center for Climate Prediction, la National Oceanic and Atmospheric Agency –NOAA-, el Scripps Institute of Oceanography, el instituto Max Planck, entre muchos otros). Un segundo grupo de agentes son los científicos locales que reciben los pronósticos de ENOS, y utilizan procedimientos estadísticos y/o modelos de simulación para así pronosticar las anomalías climáticas a nivel regional. Finalmente, y en un lugar fundamental de este grupo de agentes se encuentra la comunidad de usuarios de pronósticos climáticos. Esta comunidad incluye a tomadores de decisión de los sectores público y privado de todas las áreas sensibles a la variabilidad climática (producción agropecuaria, energía hidroeléctrica, emergencias sociales tales como sequías e inundaciones, turismo, salud, etc.).
En la actualidad existe una generalizada carencia de comunicación adecuada entre todos estos grupos de agentes. Por un lado, los centros productores de pronósticos ENOS se limitan a publicar sus pronósticos en diversos medios sin ningún seguimiento o evaluación de impactos a nivel local. Esto ha sido parcialmente mejorado a través de la creación del International Research Institute for Climate Prediction (IRI) cuya División de Pronósticos se encarga justamente de evaluar en forma general el comportamiento de diferentes modelos en diversas partes del mundo. Sin embargo este trabajo continúa siendo realizado con muy poca coordinación con los centros locales.
Como consecuencia de estas dificultades, los científicos locales seleccionan alguno de los pronósticos de ENOS disponibles, muchas veces sin utilizar un criterio explícito para la selección, y utilizan alguna metodología (no siempre explícita) para anticipar el posible impacto futuro sobre las condiciones climáticas locales. Típicamente, esta etapa también se realiza en general en forma no coordinada, y en consecuencia existen numerosos pronósticos climáticos, muchas veces contradictorios, para una misma región o un mismo país.
De esta manera la comunidad de usuarios potenciales de estos pronósticos recibe a través de diversos canales de comunicación (Internet, publicaciones, medios de prensa, etc.) informaciones poco claras, muchas veces divergentes y por lo tanto con un bajo nivel de credibilidad. Esto hace que los pronósticos sean mal utilizados o no considerados para ningún fin práctico.
Posiblemente el único ejemplo exitoso funcionando en la actualidad de una acción coordinada para la aplicación de pronósticos climáticos en el mundo lo constituye el estado de Queensland en Australia. En dicho estado la comunidad científica meteorológica trabaja en conjunto tomando los pronósticos ENOS y produciendo pronósticos climáticos probabilísticos locales para los siguientes tres a seis meses. Dicha información es tomada por centros de investigación locales y es interpretada para producir información aplicable al sector agropecuario. De esta manera, mensualmente dicho grupo multidisciplinario produce un informe (escrito y en Internet) en el que se incluye información sobre la situación del sector en los últimos tres meses (disponibilidad de pasturas, estado de los cultivos, etc.), declaración de sequías cuando las hay, y algunas informaciones referidas a las condiciones climáticas esperadas para los siguientes meses.
En el sudeste de América del Sur, y como iniciativa para desarrollar aplicaciones de pronósticos climáticos en la región, en Diciembre de 1997 se realizó en Montevideo un taller sobre El Niño 1997. En dicho taller participaron miembros de la comunidad científica y usuarios de pronósticos climáticos de Argentina, sur de Brasil, Paraguay y Uruguay, así como expertos del IRI, la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de EEUU, y el Inter-American Institute for Global Research (IAI). En dicho taller se logró producir un pronóstico climático consensual para el sudeste de América del Sur para el período Enero – Marzo, y se adelantó algo para el período Abril – Junio. El grupo de meteorólogos y climatólogos de la región demostró la necesidad de organizar talleres de este tipo cada tres meses para evaluar los pronósticos pasados y producir nuevos pronósticos regionales. Los grupos conformados por investigadores y usuarios de los sectores agropecuario, energía, recursos hídricos y emergencias, establecieron las bases para propuestas regionales coordinadas de aplicación de dichos pronósticos. El grupo del sector agropecuario logró incluso interpretar el pronóstico climático producido para su sector, y señaló posibles problemas en algunas cosechas así como beneficios en otras actividades para Enero-Marzo de 1997.
El éxito logrado en dicho taller en solamente dos días de trabajo demostró el gran potencial que existe en la región para establecer actividades coordinadas de desarrollo y aplicación de pronósticos climáticos.
Desde comienzos de 1998 la comunidad meteorológica de la región ha continuado organizando reuniones periódicas similares al taller de Montevideo. Dichas reuniones comenzaron a contar con el apoyo financiero de las Asociaciones Rurales del MERCOSUR, asegurando la relevancia de los pronósticos regionales resultantes para el sector agropecuario. La presente propuesta de FPTA consiste en un complemento fundamental de dichas reuniones para el sector agropecuario de Uruguay. El proyecto propuesto aprovechará los pronósticos regionales, y producirá información y pronósticos a escalas más detalladas, y por lo tanto más útiles para la toma de decisiones a nivel de país . El proyecto aquí propuesto, que está orientado exclusivamente al sector agropecuario, incluye además actividades de investigación que permitirán un avance muy importante en los conocimientos sobre los impactos de la variabilidad climática sobre la producción agropecuaria del Uruguay y en la consiguiente generación de recomendaciones para aplicar los pronósticos climáticos.
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V. OBJETIVO GENERAL |
Desarrollar e implementar metodologías para la aplicación en el sector agropecuario de información sobre tendencias climáticas esperadas para los siguientes 3 a 6 meses.
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VIII. EFECTOS DEL PROYECTO SOBRE LA CONSERVACION DE LOS RECURSOS NATURALES Y LA SOSTENIBILIDAD DE LA PRODUCCION |
Uno de los factores que más claramente atenta contra la sustentabilidad de sistemas de producción es la generalizada incapacidad de prepararse para enfrentar anomalías asociadas a la variabilidad climática normal de un ambiente. Al no disponer de mecanismos e informaciones que permitan predecir con un grado de precisión aceptable la ocurrencia de dichas anomalías, el productor agropecuario toma decisiones adaptadas a condiciones climáticas promedio. La probabilidad de ocurrencia de condiciones climáticas "promedio" es prácticamente nula, y por lo tanto las actividades agropecuarias terminan siendo totalmente dependientes de las condiciones que en la realidad ocurren. El poder comenzar a considerar pronósticos climáticos de 3-6 meses en los que se incluye la probabilidad de ocurrencia de diferentes anomalías significa un avance importantísimo para el proceso de toma de decisiones y planificación general. Una buena implementación de las actividades propuestas significará un avance en la mejora de la sustentabilidad de los sistemas de producción del país.
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IX. RESULTADOS ESPERADOS |
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Resultados Esperados : |
Año1 |
Año 2 |
Año 3 |
Año 4 |
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Mejorar la capacidad de generar información sobre tendencias climáticas esperadas para los siguientes 3 a 6 meses (pronósticos climáticos probabilísticos) |
X |
X |
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Pronósticos climáticos probabilísticos consensuados. |
X |
X |
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Metodologías para la evaluación del impacto de la variabilidad climática en el sector agropecuario. |
X |
X |
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Metodologías y recomendaciones para la aplicación de pronósticos climáticos en el sector agropecuario. |
X |
X |
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Información y métodos para el SISTD del INIA. |
X |
X |
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X. CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES |
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Actividades para el cumplimiento del |
Plazo de ejecución |
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Objetivo específico Nº 1 |
Mes/Año |
Mes/Año |
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Trabajos de investigación IMFIA (Fac. Ingeniería) |
12/98 |
12/99 |
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Trabajos de investigación Dep. Meteor. (Fac. Ciencias) |
12/98 |
12/99 |
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Visita de científicos internacionales |
12/98 |
5/99 |
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Reuniones de trabajo de grupos de meteorología |
12/98, 3/98 |
5/99, 8/99 |
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Actividades para el cumplimiento del |
Plazo de ejecución |
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Objetivo específico Nº 2 |
Mes/Año |
Mes/Año |
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Talleres de trabajo de meteorólogos y algunos usuarios |
12/98 |
3/99, 6/99, 8/99 |
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Diseminación de pronósticos (reuniones, boletines, Internet) |
12/98 |
3/99, 5/99, 8/99 |
|
Actividades para el cumplimiento del |
Plazo de ejecución |
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Objetivo específico Nº 3 |
Mes/Año |
Mes/Año |
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Recopilación y análisis de información histórica y actual |
12/98 |
6/99 |
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Calibración y evaluación de modelos de simulación |
12/98 |
6/99 |
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Definición de épocas críticas para diferentes producciones |
12/98 |
6/99 |
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Definición de variables climáticas críticas |
12/98 |
6/99 |
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Estudios del impacto de El Niño sobre la producción |
12/98 |
6/99 |
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Actividades para el cumplimiento del |
Plazo de ejecución |
|
|
Objetivo específico Nº 4 |
Mes/Año |
Mes/Año |
|
Talleres de trabajo de usuarios |
12/98 |
3/99, 5/99, 8/99 |
|
Elaboración de recomendaciones |
12/98 |
3/99, 5/99, 8/99 |
|
Actividades para el cumplimiento del |
Plazo de ejecución |
|
|
Objetivo específico Nº 5 |
Mes/Año |
Mes/Año |
|
Organización de reuniones con usuarios |
12/98 |
3/99, 5/99, 8/99 |
|
Organización de reuniones con medios de difusión |
12/98 |
5/99 |
|
Elaboración de informes y preparación de páginas Internet |
12/98 |
3/99, 5/99, 8/99 |
|
Actividades para el cumplimiento del |
Plazo de ejecución |
|
|
Objetivo específico Nº 6 |
Mes/Año |
Mes/Año |
|
Estudios de impacto en colaboración con el grupo SISTD |
10/99 |
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Elaboración de recomendaciones con el grupo SISTD |
10/99 |
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Actividades para el cumplimiento del |
Plazo de ejecución |
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Objetivo específico Nº 7 |
Mes/Año |
Mes/Año |
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Recopilación de datos meteorológicos históricos |
12/98 |
10/99 |
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Generación de series climáticas para fases de El Niño |
12/98 |
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XI. INDICADORES DE RESULTADOS ESPERADOS |
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Indicadores de Resultados |
Medio de Verificación |
Mes y Año |
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Pronósticos climáticos probabilísticos |
Informes, páginas Internet |
Trimestral |
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Evaluación del impacto de El Niño |
Informes, artículos técnicos |
3/99, 9/99 |
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Recomendaciones para el sector |
Informes, páginas Internet |
Trimestral |
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Información para el SISTD |
Informes, el propio SISTD |
10/99 |