PROGRAMA NACIONAL DE CEREALES DE INVIERNO
 
 

 Introducción

En los últimos tres años, los cultivos de grano de secano han experimentado una reducción en sus áreas de siembra en el Uruguay. Esto ha ocurrido, principalmente, como consecuencia de la caída de sus rentabilidades, originada por: 1) Los bajos precios internacionales y 2) Una conjunción de adversidades climáticas, donde se destacan la fuerte sequía, que se extendió desde la primavera del año 1999 hasta el otoño del año siguiente y las heladas extremadamente tardías, registradas en el año 1999.
Actualmente, los dos principales cereales de invierno, el trigo para pan y la cebada cervecera, muestran tendencias diferentes en sus situaciones. Por un lado, encontramos a la cebada, básicamente un rubro de exportación como grano malteado, con crecimiento en sus áreas de siembra, en respuesta a un incremento sostenido en la demanda de la industria maltera. Por otro lado, el trigo, destinado básicamente al autoconsumo, se ha ido reduciendo en sus áreas de siembra, hasta alcanzar en el año 2000 un área total similar a la de la cebada. Esta disminución de área ocurre, principalmente, en situaciones productivas marginales para el cultivo, quedando los productores con mayor escala comercial y que utilizan tecnologías de producción más eficientes.

Si se analiza la evolución de la productividad por hectárea de estos dos cultivos en los últimos veinte años, se encuentra un importante incremento en los rendimientos de grano, pues se duplican con respecto a los rendimientos iniciales.


Durante la década del noventa, si bien siguen aumentando los rendimientos, es muy apreciable la mayor variabilidad como consecuencia de condiciones climáticas más cambiantes. Tanto el trigo como la cebada, son componentes básicos de los sistemas mixtos de producción, donde pueden ser vehículos para la instalación de praderas en las rotaciones de cultivos con pasturas, o, como en el caso del trigo, el uso doble propósito para producción de forraje y grano. La inserción de estos rubros le puede conferir a los sistemas una mayor sostenibilidad, bajando costos de producción y mejorando la rentabilidad global de dichos sistemas. Por lo tanto, hay que considerar a estos cultivos como alternativas complementarias para el productor y necesarios para las respectivas cadenas agroindustriales.

El Programa de Cereales de Invierno enfrenta el desafío de generar tecnologías, que puedan ser usadas como herramientas útiles y efectivas para mejorar la sostenibilidad, productiva y económica, de los rubros mencionados, con la peculiaridad de estar cada vez más integrados a sistemas mixtos de producción y demandas crecientes por calidad industrial.

 Limitantes Tecnológicas

En general y tanto para trigo como para cebada, las principales limitantes tecnológicas son la obtención de altos rendimientos de grano y que estos no sean muy variables a través de los años.

En el caso de la cebada, es condición imprescindible que las variedades comerciales posean la calidad industrial necesaria para satisfacer la demandada de los mercados importadores de nuestra malta, principalmente el de Brasil. Las actuales variedades presentan carencias en potencial de rendimiento y resistencia a vuelco, lo cual trae como consecuencia que los rendimientos de grano y su calidades sean relativamente bajas y, sobre todo, muy variables a través de los años. Otra limitante es la falta de variedades con buena adaptación a siembras tempranas (mayo). Contar con este tipo de variedades permitiría disminuir los riesgos de la actual concentración de siembras en los meses de junio y julio.
En cuanto al trigo, si bien la demanda por mejor calidad industrial ha ido creciendo en años recientes, esta no impone a las variedades comerciales una exigencia tan severa como en el caso de la cebada. Actualmente, es necesario contar con más y mejores variedades de trigo de ciclo largo, incluyendo doble propósito, lo que permitiría una mayor diversificación de épocas de siembra y una mejor inserción del cultivo en los establecimientos agrícola-ganaderos, mediante el uso para producción de forraje y grano, lo cual puede ser una alternativa para mejorar la rentabilidad para el productor. Por otra parte, dado los actuales bajos precios internacionales sumado a los altos costos de producción, también es una limitante para la rentabilidad del cultivo no contar con variedades de muy altos potenciales de rendimiento.

La escasez de variedades, tanto de trigo como de cebada, con adecuado comportamiento frente a las principales enfermedades de estos cultivos en el país, también es una importante restricción tecnológica y es, probablemente, la causa más importante de las fuertes fluctuaciones en los rendimientos y en las calidades físicas e industriales del grano, observadas a través de los años. El constante incremento en el uso de la siembra directa para estos rubros hace necesario un respaldo de información tecnológica, en lo relativo al comportamiento de las variedades bajo esas condiciones, para identificar aquellas que mejor se adaptan a este sistema de siembra. Finalmente, la nutrición mineral, principalmente la nitrogenada y como esta afecta la expresión de los potenciales de rendimiento y la calidad industrial, básicamente el contenido de proteína en el grano, es una información necesaria para que el productor pueda realizar el mejor manejo de cada variedad de trigo o de cebada.

 Objetivos

El objetivo básico del Programa Nacional de Cereales de Invierno es "obtener tecnologías que, puestas a disposición de los productores, resulten herramientas útiles para mejorar sus rentabilidades, preservando los recursos naturales y satisfaciendo las demandas de las diferentes cadenas agroindustriales".

Los objetivos específicos dependen de las diferentes líneas de investigación (Proyectos) que conforman el Programa y los cuales apuntan, mediante una serie de actividades, a obtener las tecnologías necesarias para levantar las principales limitaciones tecnológicas ya mencionadas. A continuación, se mencionan los Proyectos de Investigación que integran el Programa Nacional de Cereales de Invierno.

 Publicaciones on-line
   
Respuesta a la Fertilización con Azufre en Trigo Pan
   

 Equipo de Trabajo
  • Adriana García Lamothe (Suelos, Manejo de Cultivos y Coordinación del Proyecto 4)
  • Daniel Martino (Suelos y Manejo de Cultivos)
  • Alejandro Morón (Suelos y Manejo de Cultivos)
  • Silvina Stewart (Fitopatología)
  • Daniel Vázquez (Calidad de Grano)
  • Ruben Verges (Mejoramiento Genético)
  • Nora Altier (Fitopatología)
  • Martha Díaz (Fitopatología y Coordinación del Proyecto 3)
  • Silvia Pereyra (Fitopatología)
  • Jorge Sawchik (Suelos y Manejo de Cultivos)
  • Fabián Capdevielle (Biotecnología)
  • Federico Condón (Recursos Genéticos)
  • Juan Díaz (Mejoramiento Genético)
  • Silvia Germán (Mejoramiento Genético, Fitopatología y Coordinación del Proyecto 2)
  • Wilfredo Ibañez (Estadística)
  • Ricardo Romero (Fisiología y Climatología)
 Más Información

Ing. Agr. Ruben P.Verges

Jefe del Programa — INIA La Estanzuela
verges@le.inia.org.uy