PROGRAMA NACIONAL DE CEREALES DE VERANO Y OLEAGINOSAS
 
 

 Características Tecnológicas del Sector

La producción de cultivos de verano en el Uruguay, tiene un perfil muy propio y constituye probablemente el subsector más dinámico en las tasas de crecimiento actuales. No es ajeno a ello un escenario productivo con grandes cambios en el marco económico, tecnológico y hasta quizás climático.

Toda la agricultura de granos de secano durante la década del 90 redujo en alguna medida las áreas de siembra retirándose de la producción un segmento muy significativo de pequeños productores. Esta concentración en productores de mayor tamaño se vio acompañada por un consistente y acelerado proceso de adopción de tecnología que se reflejó en notables incrementos en la productividad por hectárea de todos los cultivos de verano. Fueron particularmente importantes en los rendimientos de girasol, maíz y sorgo. Con tasas de incremento que superan en todos los casos el 6% acumulativo anual.

A partir del año 2000 comienzan a crecer en importancia los cultivos oleaginosos. Mas allá de los precios tonificados, son cultivos que se adaptaron muy rápidamente a la tecnología de siembra sin laboreo, particularmente luego de rastrojos de cultivos de invierno. El cultivo de soja con resistencia genética a herbicidas totales, tomó un enorme crecimiento y cuya dimensión final es impredecible. A diferencia de los dos períodos de bonanza anteriores para este cultivo y que ocurrieran a comienzos de las décadas del 80 y 90 en esta ocasión el cultivo introduce beneficios productivos a los sistemas de producción que hacen presumir que dicho crecimiento podría desacelerarse, pero que mantendrá una significativa proporción en las áreas cultivadas del futuro.

El cultivo de girasol también crece impulsado por los precios auspiciosos y por su gran adaptación a nuestros sistemas de producción y veranos con frecuentes déficits hídricos. Su cultivo permite cortar ciclos de enfermedades y plagas de cultivos gramíneas, y una utilización más eficiente e intensiva de la tierra con la inclusión de cultivos de segunda.

Por otra parte, los cereales de verano; maíz y sorgo, consolidan una creciente participación con destino forrajero en establecimientos de pecuaria intensiva; tanto lechera como de engorde. Es así, que una elevada proporción del cultivo del área sembrada de maíz toma como destino el ensilaje. Al igual que el sorgo también buena parte de la producción de grano es cosechada y almacenada húmeda en silos-bolsa con destino de racionamiento animal. El destino del maíz y sorgo para ensilaje en relación a la destino comercial de grano seco es de los más altos en términos internacionales lo que marca un perfil muy peculiar de nuestra producción

La demanda tecnológica es notoria en función del dinamismo de este sub-sector, ya que se plantea un escenario de producción muy cambiante, donde el paquete tecnológico está basado en la incorporación de la siembra directa en sistemas mixtos y los cultivos de verano son los más dinámicos en su crecimiento. Asimismo, los productores que acompañan este proceso tienen un perfil muy tecnificado.

 

 Principales Limitantes Ambientales

El área agrícola se concentra principalmente en la región litoral-oeste del país. Si bien los suelos son de los mejores en materia de capacidad de almacenamiento de agua aún presentan restricciones para una agricultura estival dependiente del régimen hídrico. Ello obedece, a que se trata de suelos con cierta diferenciación textural que limita el desarrollo, en profundidad, del sistema radicular y a la erraticidad de las lluvias primavero-estivales.

Las posibilidades del desarrollo de sistemas de riego son limitadas en función de las fuentes de agua y la estructura productiva. Dado que el régimen hídrico promedio es elevado y los sistemas de riego tienen un rol complementario casi la totalidad de la producción se hace sin riego y cobran suma importancia las prácticas de producción que mejoran la eficiencia del uso del agua que se acumula en el perfil.

 

 Objetivos y Acciones del Programa
  • Se procuran variedades de maíz con objetivos forrajeros, ya sea por obtención de variedades de maíz para ensilaje como materiales aptos para pastoreo. Se trata de un tipo de cultivares que no es provisto por las empresas internacionales que desarrollan híbridos de maíz.
  • Se trabaja en la obtención de variedades de girasol con alto contenido de aceite de modo de satisfacer la demanda de cultivares que permitan la implantación a menor costo que los híbridos tradicionales en el mercado. Se ha logrado una significativa proporción del área de siembra de girasol en el país con este tipo de variedades, principalmente como cultivo de segunda.
  • Los cultivos de girasol y soja presentan frecuentemente severos daños por plagas en implantación por lo que se viene desarrollando tecnologías de control de insectos plaga. En el caso del cultivo de soja se incrementan las acciones hacia plagas en planta adulta como la lagarta de los brotes y las chinches.
  • La mayor frecuencia de cultivos oleaginosos en la rotación lleva al aumento de ciertas enfermedades. Por lo tanto, se comienza a trabajar en su epidemiología para diseñar rotaciones que superen el problema.
  • La siembra directa cambió radicalmente la tecnología de control químico de malezas y surgen nuevos problemas propios del empleo de glifosatos con mayor frecuencia. Diversas líneas de trabajo apuntan a superar esos problemas en el manejo de los nuevos sistemas productivos.
  • La compactación de suelos es una de los principales desafíos a superar por la siembra directa. Se desarrollan técnicas mecánicas y biológicas que reducen esta problemática en los suelos pesados propios de la región agrícola.
  • La dinámica del carbono y el nitrógeno está siendo estudiada particularmente bajo las nuevas condiciones de Siembra directa de modo de mejorar la eficiencia de empleo de la residualidad de nitrógeno biológico residual de pasturas y en el caso del carbono para estudios dirigidos mejorar la sustentabilidad y evaluar las posibilidades de secuestro de carbono atmosférico.
  • Se estudian prácticas de manejo del agua para superar los problemas de excesos hídricos inverno-primaverales y los frecuentes déficits estivales. Esos estudios incluyen; desarrollo de riegos complementarios en verano, conducción superficial de agua, prácticas de laboreo mecánico y biológico, etc.
  • Por último se llevan a cabo estudios de sustentabilidad de los sistemas de producción a largo plazo mediante el monitoreo de las más diversas variables biológicas.

 

 Equipo de Trabajo

NOMINA DE PROFESIONALES RESPONSABLES DE ACTIVIDADES EN EL PROGRAMA
  • Alberto Fassio. Ing. Agr.,Mejoramiento Genético y Manejo de Maíz y Girasol, INIA La Estanzuela.
  • Enrique Fernández. Ing. Agr., M.Sc.,Economía Agrícola, INIA La Estanzuela.
  • Francisco Formoso. Ing. Agr., M.Sc.,Fisiología y Manejo de Especies Forrajeras, INIA La Estanzuela,
  • Adriana García, Ing. Agr. MSc, Nutrición Vegetal, INIA La Estanzuela.
  • Daniel Martino. , Ing. Agr., Ph.D., Manejo de Suelos y Siembra Directa, INIA La Estanzuela.
  • Alejandro Morón. Ing. Agr., Dr.,Manejo de Suelos, INIA La Estanzuela.
  • Amalia Ríos. Ing. Agr., Dr.,Control de Malezas, INIA La Estanzuela.
  • Jorge Sawchik. , Ing. Agr., M.Sc.,Manejo de Suelos y Riego, INIA La Estanzuela.
  • Silvina Stewart. Lic. Bió. Enfermedades Cultivos, INIA La Estanzuela.
  • José Terra. Ing. Agr.MSc,Manejo de Suelos, INIA Treinta y Tres.
    Stella Zerbino. Ing. Agr. Entomología Cultivos, INIA La Estanzuela.

 Más Información

Ing. Agr. Roberto Díaz
Supervisor del Area Cultivos
rdiaz@inia.org.uy