PROGRAMA NACIONAL DE HORTICULTURA

 


 Introducción

El sector granjero ocupa solamente un 1,8% de la superficie agropecuaria del país, pero comprende alrededor del 20% de los establecimientos rurales y de la población económicamente activa del medio rural. La producción vegetal de granja aporta alrededor del 15% del VB agropecuario, mientras que la horticultura comprende algo más de la tercera parte de éste, abarcando alrededor de 25.000 hás. de cultivo. La importancia del sector radica además en ser el principal proveedor de alimento fresco para la población.

La producción granjera se caracteriza por una orientación tradicionalmente dirigida hacia el consumo directo para un mercado interno reducido y poco exigente, predominando pequeñas empresas familiares. La exportación de productos hortícolas ha sido poco relevante, siendo muy dependiente de condiciones económicas y climáticas. Esto último está relacionado con el grado de extensividad del sistema de producción y prácticas poscosecha empleadas.

La ubicación de la producción responde al abastecimiento del principal mercado consumidor. Por lo tanto la mayor área de cultivo se da en la región sur y en segundo lugar en el litoral norte, tomando ventaja de la época más temprana de cosecha en la misma. Por último en la zona noreste y este se desarrollan producciones de rubros extensivos como papa, durante la primavera y el verano.

La atomización de la producción, irregularidad de abastecimiento, desuniformidad de productos, problemas de organización e infraestructura de la cadena comercial y costos de producción poco competitivos favorecen la importación de productos y dificultan el desarrollo exportador. En la década de los 90 con la apertura comercial y cambios en el sector de la demanda, este sub-sector ha perdido espacio frente al producto importado, en varios de los rubros. Actualmente entre el 20% y 30% del consumo es abastecido con la importación.

Existe alta heterogeneidad de sistemas de producción, aplicación tecnológica y dotación de recursos. La inclusión del riego, en particular localizado, se ha incrementado, en especial en los rubros intensivos. La intensificación de la producción sin atender el conjunto de los factores involucrados ha puesto de manifiesto problemas asociados. Entre estos el deterioro del recurso suelo por enmalezamiento, pérdida de materia orgánica o salinización entre otros. Otro factor ha sido el incremento en la severidad de la ocurrencia de plagas y enfermedades que afectan la producción.

El clima se caracteriza como bastante variable, en términos de temperatura y precipitaciones. Los suelos asociados con la producción hortícola son muy variables, por lo general son comunes los déficit y excesos de humedad. Esto último es más difícil de manejar debido al pobre drenaje interno de muchos de los suelos. Existen amplias superficies de suelos con mejor aptitud pero distantes al principal mercado y con carencias en disponibilidad de infraestructura y mano de obra.

Se constata diferenciación en rendimientos y calidad por parte de empresas especializadas y de mayor escala que lideran los distintos rubros, en prácticamente 1/3 de los establecimientos. Esto, en conjunto con la limitación del mercado interno, está ocasionando disminución en el área cultivada y en el número de establecimientos.

La explotación de condiciones agroecológicas y disponibilidad tecnológica permitirían un pleno abastecimiento e inclusive orientar parte de la producción hacia la exportación. El sistema de producción utilizado ha maximizado factores más limitantes respecto a otros, como tierra por ejemplo. La adopción de tecnología ha estado limitada por escacez de inversión, consecuencia en parte de la falta de planes de producción integrales, comprendiendo la fase comercial.

Existe un paquete tecnológico completo a nivel nacional en rubros principales, extensivos, tales como cebolla, boniato, ajo y papa que permite duplicar los rendimientos y mejorar calidad y competitividad, aplicado solo parcialmente. Los rubros zanahoria, sandía y zapallo no fueron especialmente priorizados pero se generó información sobre algunas limitantes principales como, manejo de suelo, agua, variedades y poscosecha.

En rubros intensivos, tomate, morrón, frutilla, lechuga, melón, la brecha de aplicación de tecnología es menor que en los otros rubros porque ha existido una adopción importante por parte de empresas especializadas. Se cuenta con información actualizada en aspectos tales como elección de variedades, ajuste del fertirriego y prevención y control de plagas y enfermedades.

La disponibilidad de material de plantación de calidad genética y sanitaria adecuada, ha limitado la productividad y calidad frecuentemente. En varios rubros hortícolas, el desarrollo y adopción de cultivares nacionales es creciente en los rubros priorizados oportunamente, como papa, boniato, ajo, cebolla y frutilla. Estos cultivares han demostrado ventajas significativas en estabilidad de rendimientos, calidad y resistencia a enfermedades y plagas.

Como consecuencia se ha adaptado tecnología tendiente al desarrollo de programas nacionales de obtención y multiplicación controlada de semilla, en estos rubros. Esto está promoviendo el desarrollo de una actividad especializada, pudiendo sustituir importaciones valoradas en varios millones de dólares, con posible proyección exportadora. INIA cumple un rol de organismo de referencia para apoyo tecnológico, a nivel de normas de manejo de los cultivos, semilleros, prácticas de prevención de enfermedades degenerativas, detección de enfermedades trasmisibles, sistemas de monitoreo y saneamiento.

 Objetivos

Generar y adaptar tecnología para mejorar la competitividad del sector, promoviendo la continuidad de abastecimiento y la diferenciación de los productos en los principales rubros. La propuesta tecnológica deberá contemplar las peculiaridades de las distintas regiones y tipos de productor, a la vez de asegurar la sostenibilidad de la producción.

Acciones de Investigación

A partir de la implementación del PIMP se definieron cinco áreas temáticas de investigación en cultivos hortícolas. Estas son: Mejoramiento genético, Manejo de cultivos, Control integrado de plagas, Poscosecha y Manejo de suelo.

Se conducen acciones en Mejoramiento Genético en los cultivos de papa, boniato, ajo, cebolla y frutilla. El objetivo es desarrollar variedades adaptadas a las diferentes condiciones de cultivo del país. Estas variedades deben combinar además de performance agronómica, aptitud comercial y nivel adecuado de resistencia a principales enfermedades y plagas.

En rubros como tomate y otros se realiza exclusivamente evaluación de cultivares comerciales disponibles. Poscosecha prioriza cultivos como cebolla, ajo y boniato, apuntando a prolongar la disponibilidad del producto, reducir pérdidas, y mantener la calidad.

En Manejo de cultivos se busca, ajustar prácticas de cultivo, fertilización, riego y mecanización, en especial en los cultivos de ajo, cebolla, frutilla y boniato. Control Integrado abarca plagas y enfermedades en estos cultivos, además de Polilla del tomate, Mosca blanca y Peste negra en cultivos intensivos (tomate, morrón), promoviendo diversas estrategias de prevención y control. El enfoque está concebido en términos de Producción Integrada, buscando racionalizar el control, involucrando las prácticas de manejo de suelo y cultivo. Esto incluye obviamente la adopción de cultivares de mejor adaptación y resistencia a plagas.

Por último en Manejo de suelo se apunta a la sostenibilidad de este recurso encarando trabajos que promueven la conservación y mejora de la materia orgánica para las diversas regiones, tipos de suelos y prácticas de laboreo. En este sentido se evalúan diferentes aportes y rotaciones con cultivos mejoradores. Actualmente se está ajustando la validación a nivel productivo de esquemas de producción en rotación con producción forrajera que sostenga producción animal intensiva, favoreciendo la sostenibilidad de los recursos y de las propias unidades productivas.

 Estrategia

La cobertura del Programa intenta ser de carácter nacional. La sede del mismo está radicada en la Estación Experimental Las Brujas, coordinando actividades con las Estaciones Experimentales de Salto Grande y Tacuarembó. Los técnicos vinculados poseen diversa especialización y se organizan por Secciones disciplinarias. La experimentación se divide en cinco Proyectos nacionales (PIMP) con integración de distintos especialistas. Existen mecanismos adicionales de financiamiento y cooperación que permiten potenciar capacidades en otras instituciones, públicas y privadas, inclusive del exterior.

Se intenta realizar un diagnóstico a nivel de los principales rubros, priorizando las restricciones más importantes. Para estos rubros, se busca promover la diferenciación por calidad en distintos atributos. Esto debería permitir a la diversidad de unidades productivas mejorar la competitividad favoreciendo el abastecimiento del mercado interno.

Se busca además, contribuir a la inserción de la producción en un circuito de exportación que permita superar las limitaciones de ese mercado. Por otra parte, las exigencias de intensividad de estos sistemas de producción determinan la necesidad de racionalizar el uso de los recursos naturales, como el suelo y agua y el control de plagas, preservando el ecosistema y atendiendo la seguridad alimentaria. La intensificación apropiada debería permitir reducir la irregularidad de la producción y la dependencia de factores climáticos o de incidencia de plagas.

Las líneas de trabajo del Programa priorizan la adopción de material genético superior conjuntamente con el desarrollo de tecnologías de cultivo y poscosecha.

La experimentación busca ajustar paquetes productivos por rubro, atendiendo a diferente grado de intensividad. Dada la diversidad de rubros comprendidos, se priorizan aquellos de mayor significación económica a nivel local y con posibilidad de desarrollo para distintos mercados. Reconociendo el dinamismo propio de esta actividad, los rubros seleccionados actualmente comprenden principalmente extensivos: papa, boniato, ajo y cebolla e intensivos: tomate y frutilla.

Ocasionalmente se han desarrollado actividades en morrón, sandía, melón, lechuga, espárrago, zapallo. Estos rubros comprenden alrededor de 2/3 del área bajo cultivo. Se considera que existe una importante brecha en la adopción de tecnología generada, aún a nivel de empresas especializadas. Por otra parte bajo el mecanismo de FPTA y LIA se financian actividades de investigación por otras instituciones que complementan las ejecutadas por INIA. Investigacion en morrón

La difusión de estas tecnologías comprende diversas estrategias, incluyendo acciones de validación. Las nuevas prácticas deben estar adaptadas a los diversos sistemas productivos existentes y su difusión se canaliza mediante articulación con el sistema público y privado de extensión. Se debería apuntalar el desarrollo de experiencias productivas en rubros especializados y/o productos diferenciados, involucrando el conjunto del proceso productivo y comercial.
En algunos rubros (ajo, cebolla, tomate, frutilla) existen programas de producción integrada, promoviendo un uso más racional de las prácticas de cultivo y control de plagas, con aporte de INIA y diversas instituciones. Esto permitirá diferenciar y valorizar la producción local. Al presente existen además una serie de Mesas por área de actividad que permiten una mejor coordinación de acciones de experimentación y difusión entre los distintos agentes. Al presente funcionan la de Ajo y Cebolla, Tomate y Morrón y Papa.

Las acciones de experimentación, incluyendo desarrollo de material genético superior, se apoyan en diversos convenios de colaboración con instituciones públicas y privadas, del país y exterior. Esto involucra la multiplicación controlada del material de plantación generado, contribuyendo a desarrollar y difundir desde el punto de vista tecnológico y regulatorio normas apropiadas.

 Equipo de Trabajo
    • Ing. Agr. Francisco Vilaró
    • Ing. Agr. Gustavo Pereira
    • Téc. Agr. Gustavo Rodríguez
    • Ing. Agr. Diego Maeso
    • Ing. Agr. Alicia Castillo
    • Ing. Agr. Esteban Vicente
    • Ing. Agr. Gustavo Giménez
    • Ing. Agr. Marcos Dalla Rizza
    • Perito Agrónomo Carlos Picos
    • Ing. Agr. Carolina Leoni
    • Ing. Agr. Sergio Carballo
    • Ing. Agr. Juan Carlos Gilsanz
    • Ing. Agr. Jorge Arboleya
    • Ing. Agr. Claudio García
    • Ing. Agr. Cristina Pagani
    • Ing. Agr. Jorge Paullier
    • Ing. Agr. Roberto Bernal
    • Ing. Agr. José Buenahora
    • Ing. Agr. Saturnino Núñez
    • Ing. Agr. José Villamil
    • Ing. Agr. Alfredo Albín
    • Ing. Agr. Roberto Docampo
    • Téc. Agr. José Furest
 Más Información

Ing. Agr. Francisco Vilaró

Jefe del Programa — INIA Las Brujas
fvilaro@inia.org